Cuento: El Hombre y la Sachavaca

Nato cuentoriki shipibo jonii winoni. Westiora jonii awakan xenanbi netaiki jaskara oinax awa sinaniki, jawen xenan bietan jaskaxon, xenan jamanike itan kinii aniaki xenan i jonii paketi atipanyamaiki.

Grabado: 02 diciembre, 2015

Buenos días abuelo, hoy martes 2 de diciembre de 2014 hemos venido a la comunidad de Nueva Betania a realizar un taller y estamos aquí para ver si nos puedes contar un cuento o canciones:

– Mi nombre es Marques Brito Julio Cesar de Palestina y tú,¿cómo te llamas?
– Yo me llamo Luis Ochavano.

– ¿Nos puedes contar algún cuento que conoces?
– Sí, les voy a contar lo que le paso a un hombre y a una sachavaca.
– A ver cuéntanos, te escuchamos.

Un día un hombre salió a caminar, y cuando iba caminando vio a un árbol de guayaba bien cargado, y se animó a subir al árbol para cosechar la fruta y comer, sin saber que era alimento de la sachavaca, entonces la sachavaca pateo al árbol de guayaba en señal de molestia convirtiéndolo en un árbol muy grande llamado xono; de esta manera el hombre se quedó muy arriba y luego buscó la manera de como bajar, pero no tenía ninguna forma de bajar por el grosor y la altura del árbol, y por las circunstancias de la vida se apareció un curuhuinsi (hormiga cortadora de hojas) que le dijo: “Te ayudo a bajar pero primero saca una hojita y muérdelo, así podrás bajar con seguridad”, entonces el hombre cumplió con las indicaciones que le dio el curuhuinsi, cogió una hojita y la mordió, convirtiéndose así en un curuhuinsi, y luego empezó a bajar como un curuhuinsi sin ninguna dificultad.

-Te agradezco abuelo por contarme un cuento muy bonito muchas gracias.

Cuento: El Gallinazo y el Pato del Agua.

Nataroki westiora cuento poinkosko winoni, poinkosko ipaoniki westiora awin metsaya, ikaxbiri jawen awin jawekiatinin imapaoniki ikinbi, westiora nonoman jawen awin bichiniki, poinkoskonin pitin imaitean.

Entrevistador: Exilda Ochavano.
Entrevistado: Alberto Sinuiri Rengifo.

El hombre gallinazo era un hombre bien perezoso, bien ocioso, pero este gallinazo tenía una mujer bien hermosa y jovencita. Entonces el gallinazo, se fue a pescar dejando a su mujer en la casa. Entonces la mujer bajó al río a lavar la ropa, entonces el pato del agua le hizo ver (buen) pescado; entonces al mirar eso, la mujer pensó (en voz alta) “si fuera un hombre le pediría para que me regale unos cuantos pescados”, al escuchar eso, el pato del agua, se fue a su casa, y volvió donde la mujer. Vino trayendo pescado para la mujer, pero le dijo que no le avisara a su marido, si es que su esposo pregunta de dónde saca tan buenos pescados, le dijera solo que coma y no pregunte mucho. La mujer le comento al pato del agua, que su esposo a veces no trae nada.

Entonces cierto día el pato del agua, volvió y le dijo a la mujer del gallinazo que había venido para llevarla, porque no soportaba verla sufriendo en cuanto a su alimentación del día, y se vaya con él como su nueva mujer. Entonces la mujer aceptó y le siguió como su nuevo marido. Después de dos meses la nueva pareja organizó una gran fiesta; entonces el pato del agua al ver que el gallinazo estaba en la fiesta, le dijo a su mujer, “mira ahí esta tu marido, dale de tomar masato, para ver si es se acuerda de ti”, entonces la mujer se acercó con su bebida respectiva, diciendo “sírvete este masato” Entonces el gallinazo le dijo: “bien parecida a ti, hace meses murió mi mujer”.

Cuento: La Rana y sus Dos Hijos

Westiora nete tokori titan jawen bakebo jenebainaiki nii meran kakin, ikaxbi bakebo nonii weameran onpax xeai, paketaitian caballonin jamaniki.

Entrevistador: Carolina Melisa Brito Valeriano.
Entrevistado: Mario Valles

Este es la historia de una rana que tuvo dos hijos bien juguetones. Cuando su madre se fue al mercado a comprar para su alimento diario, les dijo para que no salieran de la casa, porque les pudiera pasar algo peligroso, y corrían riesgo de morir.

Pero después de un rato, los dos hermanos bajaron al río, para tomar agua; en eso pasaba por ahí un caballo de color negro con bastante carga y aplastó a la ranita menor hasta matarla. Ante lo sucedido el hermano mayor se quedó llorando y triste ante tal perdida.

Siendo ya tarde volvió su madre del mercado, al verla el hermano mayor se fue corriendo donde su mamá gritando ¡mamá!  ¡mamá! ¡mamá! Gritó el hermano que en medio de lágrimas le dijo a su mamá: ¡Mi hermano (ranita menor)  murió! ¡Mi hermano fue aplastado por un caballo negro gigante!

Entonces la mamá rana pregunto a su hijo: ¿Qué tamaño tenía el animal?, y empezó a soplarse a sí misma  con fuerza: ¡Fufffffffffffffffff! ¡Fuffffffffffffffffffffffff!  ¡Fufffffffffffffffff!, hasta inflarse.

Y volvió a preguntar a su hijo: ¿El animal que mato a tu hermano era de este tamaño?

El hijo rana le respondió: ¡Nooo! ¡Era más grande!

Entonces la mama rana volvió a soplar, con mucha fuerza: ¡Fuffffffffffffffffffffffffffff! ¡Fufffffffffffffffffffffffffffff! ¡Fuffffffffffffffffffffffffffffff!

Hasta que ya no pudo y reventó: booooommmmmmm!

Y murió la mamá rana. Quedando así la rana mayor, sin su hermanito ni su mama!